sábado, 31 de enero de 2009

Islandia: todo un ejemplo


La noticia no es que haya una mujer presidenta, pues ya se adelantaron los Islandeses en 1980 con Vigdis Finnbogadottir (1980-1996), ahora la noticia es que la socialdemócrata Johanna Sigurdardottir, hasta ahora ministra de Asuntos Sociales, será desde la próxima semana primera ministra de Islandia. Sigurdardottir, una ex azafata de 66 años, está casada con otra mujer desde 2002 y es madre de 2 hijos (de un anterior matrimonio), lo que la convierte en la primera jefa de Gobierno del mundo abiertamente homosexual, al menos de forma temporal, pues los problemas económicos han acabado con el gobierno conservador de Reykiavik, tras 18 años. Se han convocado elecciones anticipadas para el próximo 9 de mayo.
La futura primera ministra, que goza de gran popularidad en Islandia, nació en Reykjavik en 1942, y tras graduarse en el Colegio de Comercio de Islandia trabajó como azafata en las aerolíneas islandesas Loftleidir.
Ejemplo deberían seguir muchos Españoles (empezando por los objetores de Educación para la Ciudadanía…) de los Islandeses y del resto de nuestros países vecinos y no tan vecinos.

Entre otros casos recientes encontramos también al secretario de Estado Francés para las Relaciones con el Parlamento, Roger Karoutchi (de 57 años), quién declaró públicamente su homosexualidad, hecho que revela en un libro que se publicará a finales de mes. Es la primera vez que un ministro galo en ejercicio hace pública su orientación sexual: "Sí, tengo una vida. No estoy ni en el disimulo, ni en la ostentación. Lo digo de manera natural. Tengo un compañero y soy feliz con él. Como soy feliz, no veo por qué tendría que esconder mi homosexualidad”.
Karoutchi señaló que "el comportamiento natural" del presidente Nicolas Sarkozy (quien invita a su compañero a las recepciones privadas y oficiales en el palacio del Elíseo, como a los cónyuges de los otros ministros) "facilitó" su decisión de revelar su homosexualidad.
Es la primera vez en Francia que un ministro en ejercicio hace este tipo de revelaciones. Hace poco más de diez años, a finales de 1998, el actual alcalde socialista de París, Bertrand Delanoe, que entonces aún no ejercía el cargo, había anunciado públicamente en la televisión que era homosexual.
Reciente también la elección de Gene Robinson, el primer homosexual consagrado como obispo episcopal, para para elevar sus plegarias en una ceremonia oficial en el marco de los actos de investidura del presidente electo de EE.UU., Barack Obama.
La consagración episcopal de Robinson causó una profunda división en su iglesia en Estados Unidos y en otros países, lo que hizo que numerosas congregaciones episcopales se separarán de la denominación.
Lamentablemente, la plegaria no pudo ser seguida por los telespectadores estadounidenses, ya que la cadena HBO, que transmitía en exclusiva la ceremonia, desconectó en ese momento. Un portavoz de la cadena ha manifestado que la decisión de no transmitir la invocación de Robinson fue del equipo de Obama.

Sólo cabe decir que alabo la ejemplar mentalidad abierta de los Islandeses y comparto la declaración de Lavrikovs, de la Asociación Internacional de Gays y Lesbianas en Europa:

"Nosotros creemos que la sexualidad no es importante a la hora de elegir a una persona para un cargo, los méritos profesionales y la educación deberían primar sobre otras cuestiones.
Ahora bien, tiene un alto valor simbólico que la sociedad islandesa haya superado prejuicios y haya podido nombrar a una primer ministro gay basándose en sus capacidades y aptitudes".

2 comentarios:

  1. Me alegro por estos hechos, pero es triste que sea noticia. Una persona no es más válida ni por su sexo, raza, sexualidad o condición física, ni por ninguno de los muchos condicionantes que todavía hoy marcan la política y el mundo en general. La gente debe ser medida por sus actos.

    Me gustaría que hicieras, si puedes, un análisis sobre la actual situación de Islandia y qué es lo que ha causado la dimisión del Gobierno. Gracias ;)

    Un saludo.

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  2. Estoy de acuerdo, una persona no es más o menos válida por su orientación sexual o por el color de su pelo.

    Pero es verdad, que cualquier persona que ha tenido que luchar en su vida por ser ella misma, por ser coherente y defender sus diferencias, por no pertenecer al patrón que la sociedad califica de normal, tiene un valor añadido tremendo. Yo las admiro profundamente.

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